Madrid,

La resolución en fotografía

Resolución es una palabra muy usada en fotografía, pero hay cierta confusión  en cuanto a su significado.

Una fotografía digital está compuesta por píxeles, que se alinean en filas y columnas. Los píxeles son cuadrados, todos del mismo tamaño y cada uno de ellos tiene un color uniforme en toda su superficie.

Cuando hablamos del tamaño de una fotografía podemos diferenciar tres tipos de tamaños: en píxeles, informático, y de superficie

Tamaño en píxeles es el número total de píxeles de una fotografía y se obtiene multiplicando el número de filas por el número de columnas.
Una cámara de 12,7 megapíxeles como la Canon 5D tiene 2912 filas y 4368 columnas por lo tanto este sensor da una proporción de 2/3.

Tamaño informático es el tamaño que ocupa en la tarjeta de memoria y también cuando la guardamos en el disco duro, se mide en Megabytes. Un archivo RAW de la Canon 5D ocupa de 12  a 16 Megabytes en función del tipo de imagen; y un archivo JPG de la misma cámara entre 4 y 8 Megabytes.

Tamaño de superficie es el alto por el ancho de la fotografía impresa en papel y medido en pulgadas o centímetros; por ejemplo 20 x 30 o 30 x 40.

Los píxeles no tienen tamaño, podemos imprimirlos al tamaño que nos de la gana.

El tamaño al que se imprimirán los píxeles lo escogemos indicando cuantos píxeles se van a imprimir por cada pulgada o centímetro de papel.

La  resolución es la cantidad de píxeles por unidad de medida (pulgadas o centímetros)

Podemos cambiar la resolución de una imagen sin modificar para nada la información de esa imagen. Si escogemos una resolución menor, la fotografía se imprimirá mayor, por el contrario si la resolución escogida es mayor (más píxeles por pulgada), el tamaño impreso será menor porque los píxeles se imprimirán más pequeños.

Por lo tanto eligiendo la resolución decidimos a que tamaño queremos imprimir una fotografía, aunque respetando ciertos límites. Imprimiendo a resoluciones más bajas de 180 píxeles por pulgada, se pueden distinguir los píxeles, 220 píxeles por pulgada es el margen de seguridad.

La mayoría de los laboratorios fotográficos utilizan resoluciones de 240 a 300 píxeles por pulgada y algunos llegan hasta 400.

Lo ideal es saber a que resolución puede imprimir el laboratorio al que vamos a enviar nuestras fotografías y cambiar en Photoshop a esa resolución, y poner el tamaño en centímetros de la copia que deseamos imprimir.

De esa manera controlamos todo el proceso de interpolación (cambio del número de píxeles) y podemos indicar al laboratorio que no hagan ningún cambio en el archivo de imagen que le entregamos.

En caso contrario será el laboratorio quien hará los cambios y recortes necesarios y probablemente modificara el enfoque de la imagen, con lo cual perdemos cierto control en el resultado final.